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¡Hasta Leipzig y más allá!

Después de ganar el certamen nacional, el equipo Bulldogs de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón, del Club de Robótica, concursará del 30 de junio al 4 de julio en el XX Mundial de Robótica.

Buzz Ligthyear, Slinky, Tiro al blanco y Zurg han cobrado vida de nuevo; aunque ahora su misión no es defender la galaxia, sino ganar el XX Mundial de Robótica RoboCup que se celebrará en Leipzig, Alemania del 30 de junio al 4 de julio.

Como sucedió en Toy Story, ahora estos robots también tienen muchas oportunidades de lograr su cometido, pues atrás de ellos están seis estudiantes del Club de Robótica de la Escuela Industrial Álvaro Obregón, EIAO, que representarán a la UANL y a México.

Ellos ganaron su boleto al mundial, después de ganarse el puesto en el Concurso Nacional de Robótica 2016, celebrado en marzo en Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Esta competencia está conformada por más de 500 equipos procedentes de 40 países con tres mil 500 participantes. El año pasado, el grupo participó con un performance del Rey León.

Su participación en Alemania se dio a conocer el 22 de junio en el evento organizado por el Museo Horno 3, donde se dieron a conocer los seis equipos que representarán a Nuevo León en aquella ciudad de Alemania oriental.

El equipo de Bulldogs está conformado por Rafael Vázquez, Mariana Zul, Jacob Laureano, Miguel Ángel Salazar, Eduardo Castro y Sabrina Barrón. Sus entrenadores son los maestros Fernando Méndez y Andrés Rivera.

Los Bulldogs tienen muchas oportunidades de sobresalir, y quizá de ganar, pues los propios estudiantes de Mecatrónica de la EIAO tienen esperanza en el trabajo que han hecho de programación, automatización y neumática con los robots.

“El proceso en la automatización de los robots, eso nos permitió realizar algunas tareas que otros equipos se vieron limitados en poder realizar. El Buzz Lightyear es un humanoide, este robot nos permite caminar, pararse en un pie, tiene la libertad de brazos y piernas. Participan en la categoría Dance Secundary.

“Tenemos como robot secundarios a Slinky, Tiro al blanco y Zurg. Estos robots complementan un performance donde nuestro principal mensaje es el compañerismo”, explicó Rafael Vázquez.

El estudiante comentó que siempre han atendido los comentarios de los jueces en los diferentes concursos y, por lo tanto, hicieron un robot más grande, con movimientos corporales más largos de acuerdo al tamaño. El Buzz Ligthyear mide más de un metro y medio.

Aunque en la convocatoria les habían pedido aprticipar con un robot y un acompañante secundario; ellos llevaron cuatro, con el fin de llenar el escenario.

“Tenemos el cofre de Andy, cuando un compañero pasa la mano por un sensor éste se abre y sale un juguete (…) se abre de forma automática por medio de aire comprimido (…) comienzan a emitir luces rítimicas que le dan un poco más de enfoque al performance”, enumeró.

En cuanto a las rutinas Rafael aceptó que es difícil, sobre todo que el robort haga los mismos movimientos que un humano. El estudiante explicó que es difícil para ellos o cualquier grupo de robótica cuidar el equilibro, la estática, incluso la estética, para que el robot funcione al cien por ciento.

“Nuestras cualidades son la complejidad que manejamos en electrónica por la programación y en la automatización. Nuestros controles de motores siempre se ven de acuerdo al humano en desplazamiento.

“La automatización con neumática, el control con PLC. Lo que nos hace fuerte es que confiamos en nosotros mismos, somos compañeros y nos tenemos mucha confianza. Como mecatrónicos todos conocemos de las materias que debemos hacer; somos seis integrantes que programamos o le movemos en electrónica o automatización”, concluyó.

Responsable: Prensa UANL