Fue en el 2007

   

 
 
 
A ocho años de que la Universidad Autónoma de Nuevo León fuera sede de la Universiada Nacional, el magno evento del deporte estudiantil regresa este 2015 a la casa de los Tigres.
Historias de alegría, llanto, coraje, garra y sobre todo amistades creadas por los atletas que vivieron esas experiencias deportivas, prevalecen hasta el día de hoy.
 
Norberto Coronado
Ayer campeonas, hoy comadres
La amistad surgida entre las integrantes de las Tigrillas de Voleibol de Sala es de reconocerse. Además de su gran juego demostrado en esa Universiada donde obtuvieron el campeonato, las felinas trasladaron todos esos valores inculcados por el entrenador Francisco Pineda a su vida diaria.
 
Liliana Aguirre, Blanca Corazón, Itzuri Montes, Karina Bladeras, Alma Lozano, Mariana Rodríguez, Patricia Llamas y Mariela García fueron base de ese equipo que eliminó en semifinales a las Borreguitas del Tec de Monterrey y a las Pumitas de la UNAM en la final, coronándose ante un público que abarrotó el Gimnasio “Cayetano Garza”.
 
Hoy, ya profesionistas, algunas con negocio propio y todas madres de familia, han llevado su juego a la otra cancha de la vida personal,  pues obtienen la medalla de oro con el afecto demostrado a sus ahijados.
 
Ayer campeón en Universiada, hoy campeón con el América
Jesús Molina llegó como refuerzo para los Tigres gracias a la colaboración de Sinergia Deportiva con la UANL, donde estudiaba en la Facultad de Derecho y Criminología. Su experiencia en el medio campo se notó de inmediato y comandó a los felinos, dirigidos por Roberto Gadea, al campeonato. Vencieron en la final 1-0 a la UNAM.
 
Molina jugó con el número 4 en la espalda, y en la final puso el centro preciso para que el delantero Guillermo Mejía anotara de cabeza el gol que le dio el campeonato nacional a los Tigres.
En ese mismo año debutó con Tigres de primera división de la mano de Américo Gallego. Tiempo después fue vendido al América, equipo con el que obtuvo el campeonato; vencieron a los Tigres en el Estadio Azteca. Fue seleccionado nacional y actualmente juega para el Club Santos Laguna.
 
Una expulsión que cambió el partido
Corría el minuto 85 de tiempo corrido, Tigrillas ganaba 1-0 a las Leoncitas Negras de la Universidad de Guadalajara. Un tiro directo que cobraría la UdeG, el balón estaba quieto, listo para mover pegado a la banda izquierda de la grama del Estadio “Gaspar Mass”.
 
En eso, pasa la jugadora Dinora Garza, patea el balón y, ante el reclamo de las jugadoras tapatías, el árbitro la amonesta y la expulsa dejando a su equipo con 10 jugadoras y con la molestia de una expulsión tonta.
 
Ya fuera de la cancha, Dinora veía como al cobrar ese tiro libre, la UdeG anotaba, empataba el partido y, de paso, el estado anímico de las Tigrillas caía al ver cómo una victoria casi segura se les iba de las manos y el pase a la final.
 
Al final las Tigrillas cayeron en penales y se esfumó la posibilidad de pelear la medalla de oro en casa. Dinora siguió en Tigres y la revancha le llegó al año siguiente, cuando su poder goleador se hizo presente y eliminó a la UdeG en su casa; y en la final anotó el gol decisivo con el que vencieron a la U Veracruzana y obtuvieron el campeonato nacional del 2008.
Dinora Garza actualmente es seleccionada nacional, ha participado en campeonatos mundiales y es medallista de oro en los Juegos Centroamericanos Veracruz 2014.
 
Practicante del Fair Play
De espigada figura, con el 10 en los dorsales, Adriana Águila, mediocampista de las Tigrillas de Futbol, destacó por ejercer siempre el juego limpio durante el torneo. Con su educada pierna derecha encabezaba los ataques de las felinas, dirigidas por Alma Rosa Cavazos. 
 
Águila siempre ha sido una entusiasta deportista y disciplinada dentro y fuera de la cancha. Hoy encabeza el grupo de nutriólogos del Instituto del Deporte del Estado de Nuevo León con el objetivo de tener a los deportistas del Estado en perfectas condiciones rumbo a la Olimpiada Nacional 2015, también es catedrática en la Facultad de Organización Deportiva.
 
Ella leyó el juramento deportivo
La velocista Violeta Ávila Torres fue la encargada de leer a los participantes de la Universiada Nacional 2007 el juramento deportivo en el que se comprometen los participantes a respetar el rival y dar lo mejor de sí en la competencia.
 
Aunque no logró la medalla de oro en los 100 m planos, Ávila dio su mejor marca en su carrera, ella cruzó la meta en tercer lugar con un registro de 11:94 segundos.
Actualmente Violeta Ávila es entrenadora del equipo de Atletismo de la UANL.
La Universidad Autónoma de Nuevo León recibirá por tercera ocasión la Universiada Nacional del 19 de abril al 9 de mayo y se puede encontrar información en la página www.deporte.uanl.mx
Fotos: Archivo UANL
 

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