Buscan atrapar lo invisible

   

 

Por: Alejandro Salas
 
Una sustancia química creada en la UANL es capaz de encapsular moléculas biológicas causantes de alergias y enfermedades.
 
El denominado “recubrimiento activo”, nombre provisional, fue descubierto por el cuerpo académico de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica liderado por el investigador Antonio Francisco García Loera, Secretario de Desarrollo Internacional de la FIME.
 
La invención es un líquido con componentes nanotecnológicos con actividad biocida que podrá aplicarse en diferentes superficies -mesas, escritorios, ventilas, entre otras- para absorber, cubrir y hasta eliminar cuerpos alérgenos, que son las partículas que causan malestares al aparato respiratorio.
 
“Esta investigación de nanotecnología tiene aproximadamente más de 10 años en desarrollo”, comentó el especialista universitario en entrevista.
 
“La nanotecnología ha sido altamente utilizada en aplicaciones médicas y biológicas, ya que por sus propiedades, al tener una interface muy grande, puede ser explotada para tener interacción entre entes biológicos pequeños”, agregó.
 
Como integrante del cuerpo académico que realizó el presente estudio, García Loera planteó que la meta que se puso el equipo fue desarrollar un producto que beneficiara a la población.
 
“Cualquier superficie que esté expuesta al medio ambiente puede servir como una ‘superficie activa’ para la eliminación del polen y evitar las alergias, y se eliminen los gérmenes que pudieran causar algunas afectaciones en la salud humana.
 
“Lo que buscamos es atrapar la mayor cantidad de gérmenes que pudiera haber en el medio ambiente y en el aire al establecer esas superficies activas: hacer una especie de trampa o de filtro para que no se sigan diseminando a través del aire y contaminen o vayan a causar malestar a la humanidad en general”.
 
El reto del recubrimiento
 
Además de atrapar partículas que pudieran ser invisibles al ojo humano, el desafío principal de la investigación incluía también crear un material “vivo” que pudiera permanecer en las superficies y atrapara microbios.
 
“El reto fue siempre que, al trabajar con un material que se disperse sobre una superficie, no se viera inhibido el potencial de eliminación de gérmenes debido a la presencia de una matriz polimérica que se estabilizara en esa base, se analizaron las nano-partículas metálicas y la distribución de una matriz polimérica que pudiera ser aplicada en una superficie”.
 
El cuerpo académico perteneciente a la Máxima Casa de Estudios continúa con las actualizaciones de la fórmula del producto y se espera que en corto plazo se pueda dar a conocer el resultado final fruto del exhaustivo trabajo de investigación.
 
Antonio Francisco García Loera está titulado como Ingeniero Mecánico Administrador, cuenta Maestría realizada en 1997 por la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, cuenta con un Doctorado en el INSA de Lyon, Francia en el 2002. Contacto: antonio.garcial@uanl.mx