Comparten avances sobre VIH y ébola

En el marco del Día Mundial del SIDA, la Universidad Autónoma de Nuevo León realizó una jornada académica para abordar aspectos sobre la transmisión, prevención y tratamientos de enfermedades emergentes como el caso del ébola y los desafíos sanitarios para el siglo XXI.

   

El ébola ha causado muertes, pero también angustia a las sociedades actuales, provocado todo por el desconocimiento de esta enfermedad que tuvo su primer caso en el año de 1976.

Por lo anterior, es que la Facultad de Ciencias Biológicas (FCB), a través del Laboratorio de Inmunología y Virología, convocó a estudiantes, académicos y público en general a participar en el Foro en SIDA y Ébola, que se llevó a cabo el 28 de noviembre en el Centro de Internacionalización UANL.

La inauguración estuvo a cargo del doctor Antonio Guzmán Velasco, Director de la FCB; la doctora Cristina Rodríguez Padilla, Jefa del Laboratorio de Inmunología y Virología; doctor Reyes Tamez Guerra, ex rector UANL e investigador de la UANL; así como la doctora Lydia Rivera Morales, Coordinadora del Foro.

La doctora. Cristina Rodríguez Padilla explicó que hay mucha preocupación por el ébola, enfermedad que ha cobrado la vida de al menos 15 mil personas; sin embargo, no es el único virus del que tenemos que preocuparnos, ya que hay patógenos más virulentos que el mismo ébola.

“Tenemos virus que son altamente patógenos, afortunadamente son lábiles, están comprimidos en zonas específicas, se transmiten a través de vectores o mamíferos, es difícil el contagio con algunos de ellos; la ventaja que tenemos con el ébola es que es un virus labil, que con medidas de higiene podremos eliminarlos”, dijo a los asistentes.

La investigadora de la UANL agregó que en México no se ha reportado algún caso de ébola y eso es una ventaja para el país.

“Ahora mismo en México se están construyendo Laboratorios de Bioseguridad Nivel 3, en total tendremos 10 centros, el país se está preparando con toda la infraestructura necesaria en caso de alguna contingencia, así que lo importante es que ustedes jóvenes se preparen para trabajar en estos centros para hacer investigación de frontera con estos virus y con bacterias que incluso son más patógenas”, exhortó a los alumnos.

Rodríguez Padilla invitó a los estudiantes a tener contacto con laboratorios de contención como el que cuenta la Facultad de Ciencias Biológicas, a prepararse en ciencia, hacer investigación y desarrollar tesis relacionadas a enfermedades emergentes.

La primera parte de la jornada académica permitió a los participantes conocer el desarrollo de enfermedades emergentes en la historia de la humanidad, para luego concentrar los trabajos en materia de VIH-SIDA.

La doctora Lydia Rivera Morales, explicó que la peste y la influenza española son las enfermedades infecciosas registradas como las de mayor impacto en la salud pública, ya se causaron la muerte de más de 20 millones de personas, considerando además que en ese tiempo no había las condiciones de transporte que hay en la actualidad.

“Las enfermedades emergentes son aquellas que no se habían reconocido con anterioridad, por ejemplo en 1981 cuando se presentó el primer caso de VIH o en 1976 el primer caso de ébola; o bien, enfermedades que están amenazando con aumentar su incidencia en cuanto su distribución geográfica o ciertas enfermedades que se creía estaban controladas”, explicó.

En el siglo 21, los nuevos patógenos registrados fueron la gripe aviar (SARS) y la influenza pandémica H1N1; también están los patógenos como la tuberculosis y los agentes de riesgo biológico, aquellos que son diseminados con intención como el caso del bioterrorismo.

“Los factores que provocan esta situación son múltiples: cambio demográfico, pobreza, hambruna, desplazamiento de las poblaciones, cambios en la industria, cambios naturales, desarrollo económico, aprovechamiento de los recursos, comercio internacional, la adaptación del ambiente, deterioro de la salud pública y causas naturales, como es el cambio climático”, agregó Rivera Morales.

Ante esta situación, hay medidas que se pueden tomar: reducción de reproducción de mosquitos a lo largo de los bordes de las represas, uso de insecticidas residuales en aeronaves y mejor saneamiento en puertos y aeropuertos, por ejemplo.

“Pero hablando en el ámbito académico, la mejor acción es que nuestros alumnos se entusiasmen con este tema, se interesen en la microbiología, inmunología, virología y desarrollen tesis en esta materia, para contribuir en las investigaciones de estas enfermedades infecciosas que aquejan a la humanidad”, reflexionó.

Por
Esperanza Armendáriz
Fecha
Noviembre 28 de 2014
Fotografía
Carmen Garza Arangua y José Luis Macías Nicanor