Estudiantes de la UANL promueven derechos humanos

La Red Universitaria de Promoción de Derechos Humanos (Capítulo UANL), invita a la comunidad estudiantil a ser consciente de todos sus derechos y combatir los tipos de violencia, exclusión y sesgo informativo; en redes sociales y en la vida real.

   

El acoso y las violencias de género, física, verbal, cibernética; el asunto de los migrantes y la trata de personas, son algunos de los derechos humanos más emergentes. Por su alto nivel de impacto en la sociedad, todas las personas deben de tener conciencia de estos.

Si a esto se suman el sesgo informativo en los medios de comunicación, las fake news y la desinformación en las redes sociales, el tema debe ser más importante para todos.

En esto coincidieron los estudiantes que encabezan la Red Universitaria de promoción de Derechos Humanos (Capítulo UANL), y quienes hacen una invitación al público en general –sobre todo a otros estudiantes universitarios– a sumarse a su federación y reconocer, defender y luchar por los derechos humanos.

Héctor Reyna, dirigente de la federación y estudiante de Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras, explicó que la red trabaja desde 2012 y es una iniciativa de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), en coordinación con la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE).

Entre sus actividades están: participar en congresos de derechos humanos; promocionarlos en diferentes escuelas y espacios donde los inviten; trabajar en campañas de información; y hacer posicionamientos sobre los derechos humanos.

El estudiante de octavo semestre planteó que el principio rector es respetar la Constitución y las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Reyna citó ejemplos, tales como traer a la discusión el término jurídico “faltas a la moral y las buenas costumbres”, en el cual los cuerpos policiacos se amparan para justificar, según sus convicciones, detenciones en la vía pública.

“Los derechos humanos son importantes en su totalidad, pero hay algunos más urgentes como la alerta e igualdad de género, los migrantes y la trata de personas. Y hay que darlas a conocer de la manera correcta”, añadió a la charla Yessica Llanes, estudiante de Relaciones Internacionales de la UANL.

Ella reconoció que, por desconocimiento de sus propios derechos y del tema en los aspectos más básicos, a veces la gente u otros estudiantes los tildan de chairos o feminazis.

“A mí nunca falta el que me diga ‘chairo’ por abordar el tema de desigualdad. Pero es que vivimos en una sociedad desigual, eso no se puede negar, pero ya por eso te dicen chairo”, reclamó Héctor.

El futuro sociólogo recordó otro episodio, en donde la gente los tachó de promiscuos, inmorales o de “defender al lobby gay” por hablar en contra de la homofobia.

“O sea, no existe un lobby gay”, se ríe Héctor. “Al principio me molestaba mucho, pero con el tiempo lo entendí. No lo justifico, pero lo comprendo, es un cambio de pensamiento y obvio hay una resistencia”, razonó.

“Bueno, pero”, regresó Yessica, “uno ya no puede enojarse, pero es importante no normalizarlos. [Tenemos que] decir o dejar en claro lo que realmente se defiende y que los calificativos no son correctos y dañan la idea. Ser paciente con las ideas pero ser consciente”, propuso la también estudiante del octavo semestre.

Ana Esquivel, también estudiante de Relaciones Internacionales, mencionó que han impartido charlas sobre roles de género y buscan que, por medio de la reflexión, la gente tenga un punto de vista diferente.

“Los estudiantes tenemos un compromiso con la sociedad para participar activamente. Creemos que es muy importante que la gente se cree un criterio con base en los derechos humanos, leyes e información verídica de un tema que lo vivimos diariamente”.

Los estudiantes invitan a todos los universitarios, y público en general, a sumarse a su federación, seguir sus actividades, pronunciamientos, posturas e información en las cuentas de Facebook e Instagram: /promotores.uanl 

Por
Luis Salazar
Fecha
Febrero 7 de 2019
Fotografía
Jonathan Monsiváis Gaytán