Escudo de la Universidad

         

Noticias

Buscan el peso corporal saludable

Investigadores de la UANL realizan estudio para establecer el Índice de Masa Corporal saludable en población mexicana.

Por Gabriela Hernández Villanueva

El 25 de enero de 2011, el Presidente de México, Felipe Calderón, hizo oficial que el país ocupaba el primer lugar en obesidad adulta.

Ante este panorama y con el objetivo de establecer el Índice de Masa Corporal (IMC) saludable para la población mexicana (hasta ahora inexistente); el Dr. Erick Ramírez López, profesor investigador de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL, junto a otros colaboradores, trabajan en la realización de tablas de referencias específicas para los mexicanos.

“En adultos mexicanos no se cuenta con tablas de referencias específicas para establecer un intervalo de peso saludable. Lo que se hace comúnmente en docencia, en investigación e incluso en clínica, es calcular el peso saludable con fórmulas y tablas extranjeras.

“Lo más adecuado debido a las diferencias en composición y tamaño corporal entre distintas poblaciones es tener tablas de referencias propias, sin embargo, éstas no existen aún en México”, explicó Ramírez López.

Se tuvo la intensión de realizar tablas nacionales que muestren el IMC saludable en los mexicanos desde los años ochenta, sin embargo, éstas no son representativas.

“El estudio más próximo es el que realizaron con estudiantes de la UNAM, Casillas y Vargas. Ellos trataron de evaluar a personas de entre 20 y 25 años, promedio de edad donde se considera que tenemos el peso corporal que deberíamos mantener durante toda la vida; y lo tomaron como base para desarrollar una tabla de peso corporal saludable, basadas en peso y estatura.

“Pero estas tablas sólo representan a los alumnos con ciertas características. Lo que queremos hacer es integrar un estudio nacional con la participación de varias facultades, donde haciendo muestras en sitios de interés particular, tengamos una representatividad amplia de lo que es la población mexicana; y derivar de ahí con medidas antropométricas y de composición corporal, tablas específicas de referencia y ecuaciones de predicción para estimar la composición corporal, por ejemplo, masa grasa y masa libre de grasa, que son los principales componentes de interés en nutrición”, señaló el investigador.

Hasta finales del 2011, el Dr. Erick Ramírez López y colaboradores desarrollaron un estudio piloto que, cabe mencionar, partió del apoyo del Programa de Mejoramiento del Profesorado (PROMEP) en el 2010, donde se evaluaron a 60 adultos con un IMC de entre 21 y 23.

A los investigadores universitarios les interesa establecer el IMC saludable para la población mexicana, para esclarecer con ello lo que los libros y los parámetros mundiales les marcan, sin tomar en cuenta las características de la población nativa.

“La literatura nos indica que de acuerdo a los puntos de corte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el IMC saludable es de 18.0 a 24.99, sin embargo, este intervalo varía mucho entre las poblaciones. De hecho se implementaron otros puntos de corte para la población asiática.

“Uno de los temas de interés, actualmente, es reconocer para ciertos tipos de población dónde está el intervalo más estrecho de IMC saludable; es decir, algunos estudios mencionan que es alrededor del IMC de 22, esto ha sido corroborado en población japonesa. A nosotros nos interesa saber dónde está el IMC saludable porque esto también daría validez al desarrollo de nuestra tabla de referencias”, añadió Ramírez López.

El problema con las tablas mexicanas es que cuentan con un promedio o un intervalo mínimo o superior en cuanto al peso, aunado a que  tampoco establece el peso corporal saludable por complexión, según comentó el investigador. La complexión habla acerca del grosor, contextura, o el tamaño de los huesos.

Es importante tomarlo en cuenta porque una persona con los huesos más grandes tiene mayor peso y podría ser clasificada erróneamente con obesidad, cuando no la tiene; es decir, cuando su constitución física se debe a la contextura de sus huesos. Entonces, este ajuste se tiene que tomar en cuenta para cualquier medida de salud. Para poner a un paciente en control de dieta, para medicarlo, para brindarle una orientación nutricional, se debe tomar en cuenta la complexión; si no se considera esta característica, se determinaría un peso con margen de error que quizá el paciente nunca ha tenido o que nunca podrá llegar a tener.

“En el estudio nacional que estamos proponiendo vamos a evaluar la contextura o complexión corporal a través de la anchura del codo (que es como se sugiere), una vez obtenida una muestra representativa.

“Si nosotros juntamos varios indicadores, no sólo el de peso y estatura sino indicadores de presión arterial, glucosa en sangre, triglicéridos y un análisis de electrocardiograma, vamos a identificar en qué intervalos todos esos indicadores de forma saludable se pueden relacionar con un peso y una estatura saludable y, a partir de ahí, establecer un intervalo para la población mexicana”, enfatizó Ramírez López.