Agua y alimentos contaminados con medicamentos

Una investigación de la Facultad de Medicina

Por: Santiago H. Rodríguez

En la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León se lleva a cabo un ambicioso proyecto que podría tener importantes repercusiones médicas en el Estado de Nuevo León.

Dentro del Departamento de Química Analítica, un grupo de científicos universitarios desarrolla y valida metodologías con instrumentación analítica de punta, para aplicarlas en la determinación de contaminantes en diversas matrices, entre ellas alimentos y muestras ambientales.

En los años recientes se ha comenzado a catalogar a los antibióticos como contaminantes emergentes ya que, si bien, han servido indiscutiblemente para el tratamiento de enfermedades, también es cierto que en muchas ocasiones se ha tenido un consumo y un desecho irresponsables de los mismos.

Los antibióticos son utilizados para terapia en humanos y en animales. Gran parte de estos antibióticos son liberados en el ambiente acuático, representando un potencial riesgo para el ecosistema y para la salud pública, ya que estos antibióticos desechados pueden ser consumidos por los animales marinos o terrestres que, al momento de ser utilizados para el consumo humano, ponen en riesgo la salud de la población porque una pequeña dosis de antibióticos estaría siendo consumida.

Dichas dosis pueden provocar reacciones alérgicas como urticaria y asma; crear cepas resistentes a los mismos, y en algunos casos, aún en pequeñas dosis, estos residuos pueden ser carcinogénicos, teratogénicos, mutagénicos, causar inhibición o inducción enzimática e interactuar con otros compuestos presentes en el medio ambiente.

Por otro lado, los antibióticos también pueden estar presentes en alimentos ya que después de la administración de un tratamiento veterinario aparecen en carnes y leche, dado que en muchas ocasiones no se respeta el periodo de tiempo después del cual podrán obtenerse los productos para consumo libres de antibióticos.

Además, si la leche empleada en la elaboración de derivados lácteos fermentados como el yogurt y el queso contiene pequeñas cantidades de antibióticos, la capacidad de fermentación será inhibida, lo cual provocaría un producto de mala calidad y por ende, grandes pérdidas económicas para la industria láctea.

La problemática más alarmante es que muchos microorganismos patógenos pueden adquirir múltiple resistencia al ser sometidos a bajas concentraciones de antibióticos, lo cual representa un serio problema para el ser humano.

Cada vez es mayor el número de casos en que antibióticos considerados eficaces dejan de serlo injustificadamente, la razón es la aparición de resistencia de los microorganismos a los medicamentos.

“El estar monitoreando la presencia de antibióticos en aguas y alimentos ayudará a prevenir el consumo de alimentos contaminados con fármacos y así evitar problemas de salud”, aseguró la Dra. Cavazos Rocha, encargada de la investigación.

Los investigadores de la UANL se encuentran trabajando en desarrollar y validar métodos para extraer y determinar la presencia de antibióticos en ríos o presas, así como en la leche de vaca. Estas mismas técnicas serán adaptadas posteriormente para el análisis de antibióticos en otras matrices.

La Dra. Cavazos dice que la solución a este tipo de problemas es un control de calidad eficiente, en el caso de la leche y una regulación del desecho por medio de normas y leyes para no permitir el desecho libre de lo residuos.

La investigación acaba de arrancar y hasta el momento se están desarrollando los métodos analíticos para la determinación de algunos antibióticos más comunes que se prescriben y/o utilizan en el tratamiento de enfermedades infecciosas en humanos y en ganado vacuno.

Cabe mencionar que existen reportes de presencia y contaminación de antibióticos en aguas de ríos y en alimentos en otros países, por lo que se podría pensar que lo mismo ocurre en nuestro país.

“En el caso de los alimentos, sí existen límites máximos permisibles de antibióticos, en el caso de aguas aún no se legisla. Si se llega a encontrar la presencia de antibióticos, sería una alerta para comenzar a prevenir a la población”, aclaró la Dra. Cavazos.

Fecha
Diciembre 14 de 2010
Fotografía