Que Monterrey entienda cómo los coreanos ven el mundo: John Duncan

John Duncan, director del Centro de Estudios Coreanos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) impartió un Curso Intensivo sobre Corea en la UANL.

   

Si revisamos la historia moderna de Corea del Sur, o digamos la de los últimos sesenta años, no sólo entenderemos cómo surgió el Milagro económico coreano sino también su idiosincrasia cultural, social y laboral que a través de sus grandes empresas se ha expandido en lo que va del Siglo XXI.

Los surcoreanos le llaman “El milagro en el río Han” (Hangangui Gijeok), que sucedió de 1953 a 1996, y fue una verdadera revolución no sólo política y económica, sino en los diversos ámbitos de la vida nacional.

Después de la Guerra de las Dos Coreas, y de la división del país entre Norte y Sur, Corea del Sur vivió algunos años más en el rezago y la pobreza hasta la llegada de un liderazgo político que optó por algo similar al modelo japonés de crecimiento.

Esto es un breve resumen de la conferencia “Historia moderna de Corea”, que impartió el doctor John Duncan, director del Centro de Estudios Coreanos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) realizada el 8 de octubre en el Centro de Internacionalización de la UANL.

La conferencia se inscribió dentro del Curso Intensivo de Cultura Coreana que se impartió del 28 de septiembre al 9 de octubre y que organizó el Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León y la Fundación Corea que tiene su sede en esta casa de estudios.

Minutos antes de iniciar la charla con los estudiantes, el doctor Duncan explicó que lo que tratará de hacer en la conferencia es un resumen de la historia moderna coreana y algunas ideas acerca de cómo se sienten los coreanos por su historia y su país.

“Eso es muy importante porque cuando la gente en México, u otros países, se encuentren con los coreanos será mucho más fácil comunicarse con ellos entendiendo su historia”.

El investigador destacó la llegada de las industrias y marcas coreanas en Nuevo León en los últimos años. Recordó la llegada de LG y recientemente KIA, además de la influencia mundial que tiene Samsung.

“Los coreanos parecen estar muy interesados en invertir aquí, así que creo que es importante que la gente de Monterrey tenga algún entendimiento de cómo se sienten y cómo los coreanos ven el mundo. Y eso estoy tratando de lograr”.

Según el doctor, entre Corea y México hay algunas similitudes. Entre ellas, subrayó, es tener una “historia problemática” con la Unión Americana, y que ambas sociedades ponen gran énfasis en los valores de la familia.

“Lo importante de la historia coreana es que los últimos 150 años han sido muy dolorosos. Y mucho de ese dolor es debido a extranjeros como Japón, Estados Unidos, la Unión Soviética, y por ese tipo de historia los coreanos son muy patrióticos, como los mexicanos”.

Y con respecto al Milagro del río Han o el Milagro económico, el académico estadounidense recordó que en los años sesenta, la primera vez que estuvo en Corea, notó que la gente era muy pobre. Relató que no toda la gente tenía luz eléctrica y la mitad de la población no tenía agua potable. Y a excepción de la gente muy rica en esos años casi nadie tenía automóvil. Él dice que entonces la gente vivía de la forma en que lo hacían sus ancestros de hace 100 años.

“Desde 1960 el gobierno coreano comenzó a moverse muy rápido. Liderazgo que adoptó el modelo japonés del desarrollo económico. La economía coreana comenzó a crecer en la industria ligera, pero a mediados de los años setenta los coreanos empezaron cambiar por la industria pesada como el acero y la construcción de barcos. Para los ochenta ya habían cambiado a lo que llamamos "High Tech", con los electrónicos. Fue en parte planeación del gobierno y en parte la educación. Los coreanos son muy entusiastas por la educación”.

Con respecto a la llegada de coreanos a Nuevo León, Duncan considera planteará retos de carácter educativo y cultural.

“Los coreanos que vengan a trabajar aquí para las compañías estarán quizá tres años y traerán a sus familias. Es muy importante que haya escuelas para sus hijos en el tiempo que estén aquí. Yo personalmente creo que los niños coreanos pueden ir a escuelas mexicanas, aprender español, entender México y regresar, pero eso no va a pasar porque Corea es muy competitiva. La competitividad es lo que los hace tener éxito en los negocios, pero esa misma competitividad hace muy difícil algunas veces el vivir en Corea”.
 

Por
Luis Salazar
Fecha
Octubre 8 de 2015
Fotografía
Efraín Aldama Villa