Recibe primer Doctor Honoris Causa en Latinoamérica

El Profesor Armand Mattelart, nació en Bélgica en 1936. Es un renombrado sociólogo. En 1962 finalizó su doctorado en Derecho en la Universidad de Lovaina, en Bélgica; partió a Chile, donde residió hasta 1973. Allí comenzó su carrera universitaria en la Escuela de Sociología de la Universidad Católica de Chile, con sede en Santiago. A partir de 1967 comenzó a trabajar para las Naciones Unidos como experto en desarrollo social, y posteriormente se dedicó al desarrollo de políticas de comunicación de ese país.

   

El pensamiento de Armand Mattelart, puede ubicarse en la búsqueda constante de utopía, no entendida en su acepción más común como “el lugar que no existe”, sino como lo entendió Aristóteles en su concepto de Eutopía: el buen lugar.

Armand Mattelart llegó hasta Monterrey para recibir este 13 de septiembre de 2007, de manos del Rector de la UANL, ingeniero José Antonio González Treviño el grado de Doctor Honoris Causa por solicitud de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, donde estuvo como testigo el Gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás, quien lo definió como “Un europeo que ha amado entrañablemente América Latina, un sociólogo y comunicador prestigiado”.
 
Aquí el discurso del Armand Mattelart:
 
“Estoy muy contento de estar en la UANL para mí es una gran emoción porque hace 45 años entraba a América Latina, muy joven en la Universidad Católica de Chile y durante 11 años radiqué en Chile hasta el golpe de estado.
 
Es mi primer Doctorado Honoris Causa atribuido por una universidad Latinoamericana, es doblemente gratificante.
 
Primero por estar en la cuna de Alfonso Reyes porque pienso que es un intelectual que durante el periodo de las dos guerras después de la guerra tremenda que se han librado las potencias portadoras de lo valores de la ilustración, durante el periodo de entre las dos guerras, trató con el Paul Valerie, Freud, Einstein y Madariaga, a través del Instituto Internacional de Cooperación Intelectual, antecesor de la UNESCO, reivindicar la necesidad de salvar los valores universales haciendo un llamamiento mundial a la inteligencia, a un nuevo humanismo.
 
El segundo motivo por el cual estoy realmente honrado de recibir este reconocimiento del H. Consejo Universitario es que este título me está otorgado por una universidad pública; yo soy un hombre de servicio público y creo que frente a las lógicas que trabajan nuestras sociedad que van cada vez más hacia una era del conocimiento, creo que es importante reivindicar en todos los campos del conocimiento lo público, porque es la única manera de escapar a todas las fuentes de privatización de la materia prima cognitiva.
 
El servicio público es el mejor lugar para contestar a los retos actuales de apropiación de las nuevas tecnologías de la comunicación, que abren muchas promesas para la humanidad, pero que también puede, sobre todo hoy en un mundo lleno de conflictos, ser instrumentos de nuevas hegemonías y nueva dominación.
 
Estoy contento de estar aquí, porque me parece que reconcilia la comunicación y la técnica con la noción de cultura y por ello agradezco a la UANL el haberme otorgado el primer grado de Doctor Honoris Causa en América Latina, por el reconocimiento de labor en América Latina desde hace más de 45 años, cuando llegué solo, con mis dos maletas en el aeropuerto de Valparaíso, en septiembre de 1962 y cuando salí expulsado de Chile, en septiembre de 1963”.
Fecha
Septiembre 13 de 2007
Fotografía