Homenaje póstumo al maestro Bernardo Flores

Bernardo Flores Flores, quien fuera director de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de 1985 a 1991, recibió un homenaje en la que fue su casa por muchas décadas a propósito del primer aniversario de su muerte, acaecida el 21 de junio de 2004.

   

Bernardo Flores Flores, quien fuera director de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de 1985 a 1991, recibió un homenaje en la que fue su casa por muchas décadas a propósito del primer aniversario de su muerte, acaecida el 21 de junio de 2004.

El maestro José Reséndiz Balderas, actual directivo de la escuela de humanidades de la UANL, recibió en sus instalaciones a la familia del extinto catedrático universitario, encabezada por la señora Irma Alanís de Flores, quien acudió acompañada de sus hijos: Irma María, Cecilia, Aleida, Erika, Karina y Bernardo.
 
La familia completa –hermanos, nietos y sobrinos del homenajeado-, se colocó a un lado del Pasillo de los Escritores para develar una placa junto al encino donde yacen las cenizas del maestro Bernardo Flores Flores y con ello perpetuar su memoria.
 
EMOTIVO HOMENAJE
 
Bernardo Flores Flores, además de catedrático universitario, fue director de la Preparatoria 6 ubicada en el municipio de Montemorelos, de donde era originario; así como titular de la División de Estudios Superiores de la UANL.
 
Justo a las 10:00 horas del 21 de junio de 2005, maestros estudiantes y personal administrativo de la Facultad de Filosofía y Letras, acompañaron a la familia del maestro Flores para recordar que hace un año exactamente, sucedió su partida física.
 
Su hija Aleida Flores Alanís ofreció un breve pero emotivo mensaje a los asistentes al homenaje a su padre, quien perteneció a la universidad primero como estudiante y después como maestro y director de la FFyL.
 
“Hablar de un hombre como mi papá se pudiera pensar que es fácil, pero si hacemos un recuento de sus consejos, enseñanzas, regaños, anhelos, ideales y logros vemos que esta tarea es extensa y difícil; sin embargo, queremos externarles el orgullo y cariño que mi papá se sentía de pertenecer a la Universidad (Autónoma de Nuevo León)”, dijo con la voz entrecortada.
 
Recordó cómo un 15 de mayo, Día del Maestro -ya estando enfermo-, su padre recibió un sobre repleto de cartas de aliento y apoyo de sus alumnos, o las llamadas de algunos de sus amigos maestros, platicándole de la Facultad y haciéndolo olvidar momentáneamente su enfermedad.
 
Dijo que su padre tenía una de las más grandes cualidades: la de ser un hombre visionario. Entendía el presente, escuchaba, analizaba y sabía con certeza sorprendente el futuro. Estas cualidades le ayudaron a entender el perfil profesional humanista, que nuestra sociedad necesita y luchó incansablemente para lograrlo.
 
“La familia Flores Alanís queremos agradecerles el respeto, admiración y muestras de cariño que siempre tuvieron para nuestro padre y los exhortamos a que sigan trabajando juntos en beneficio de la Facultad de Filosofía y Letras tan querida y admirada por él, en la que pensó y amó hasta sus últimos días, a tal grado que uno de sus últimos deseos fue permanecer una parte de él, aquí”, dijo a punto del llanto.
 
De 1985 a 1991 el maestro Flores estuvo al frente de la FFyL y durante ese periodo se realizaron acciones significativas que marcaron el rumbo de la institución, entre las que destaca el nacimiento del Colegio de Bibliotecología y del sistema de educación abierta, así como la construcción del edificio del Centro de Idiomas.
Fecha
Junio 22 de 2005
Fotografía