Ingeniera de la UANL con trayectoria internacional

Elena María Rodríguez Falcón, directora de Comunicación y Relaciones Externas de la Universidad de Sheffield y el Enterprise Educators UK, fue reconocida por la UANL con el Doctorado Honoris Causa.

   

La doctora Elena María Rodríguez Falcón ha recibido varios reconocimientos y premios desde que salió de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL hace más de 20 años y que ha hecho su vida en el Reino Unido casi desde entonces. Pero asegura que ninguno tan especial y significativo como el Doctorado Honoris Causa que le entregó su Alma Máter en la Sesión Solemne del 10 de Septiembre en el Teatro Universitario.

Y esto dice mucho si se cuenta que además de ser miembro del Consejo Consultivo Internacional de la UANL, donde a principio de este año la nombraron vicepresidenta, ella es directora de Comunicación y Relaciones Externas de la Universidad de Sheffield y el Enterprise Educators UK. También es profesora en The Higher Education Academy; es integrante del Consejo Editorial de la revista Engineering Education y de la Comisión de Asuntos Externos de la Royal Academy of Engineering; además es miembro del Chartered Institute of Management y del Comité Consultivo del Engineering Subject Center.

Y si hablamos de reconocimientos recibió los premios ExxonMobil y ERA Foundation, ambos otorgados por la Royal Academy of Engineering por su Excelencia en la Enseñanza; el Premio de Excelencia en la Enseñanza y el Aprendizaje otorgado por el Consejo de la Universidad de Sheffield y el Premio a la Enseñanza otorgado por el Engineering Subject Center de The Higher Education Academy. Pero ella lleva a la UANL en el corazón.

Fue Piel Roja de la Preparatoria 7 Generación 87 - 89 y donde recuerda haber jugado basquetbol y encarar el Trote Piel Roja con mucho agrado. Del 89 al 94 estudió la carrera de Ingeniero Mecánico Administrador (IMA) en la FIME y desde hace casi 18 años vive en Inglaterra. Entrevistada minutos antes de dar inicio a la Sesión Solemne la doctora Rodríguez se sinceró al decir que no sabría qué responder ante el gran honor que dice sentir por ser reconocida por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“¿Por dónde empiezas cuando te da un reconocimiento tu Alma Máter?, ¿cómo puedo decirle a la gente lo que realmente siento sin que suene a un speech típico del: estoy muy honrada, es un honor, o algo así? No sé cómo decirlo, pero en verdad es un gran, gran honor. De hecho realmente no creo merecerlo. He conocido a mucha gente en la Universidad y a través de mi vida que han contribuido en lo que soy, creo que son ellos quienes se merecen el premio. Pero lo voy a aceptar con humildad y mucho agradecimiento”, dijo la universitaria quien se percibía visiblemente emocionada.

Contó que en la FIME su generación fue peculiar pues a ellos les tocó el primer cambio en el plan curricular de la IMA y fue, relativamente para esos tiempos, la generación con el número más grande de mujeres estudiando ingeniería. Esto último, dijo, es algo que le enorgullece porque viviendo en el Reino Unido, donde asegura el número de mujeres estudiantes de ingeniería es pequeño, es motivo para destacar de su Alma Máter. Pero la progresiva inserción de mujeres en la ingeniería no ha sido lo que más le ha impresionado.

Desde mediados de la década de los 90, que Rodríguez Falcón se fue a vivir a Inglaterra, no había regresado a la UANL. Pero hace cuatro años volvió y las transformaciones en infraestructura que vio la dejaron impresionada de verdad. “El cambio que ha habido en esta institución es increíble. Esta universidad está comprometida para trabajar en cuestiones de internacionalización y lo está logrando, sin ninguna duda”.

Después piensa que, debido a la oportunidad que ha tenido de conocer otras culturas y percibir de primera mano la globalización, considera que todos los estudiantes tienen que tener esa oportunidad de abrirse al mundo.

Finalmente se despidió con un emotivo mensaje para los estudiantes. “Si tienes la manera de compartir con los estudiantes de la UANL que mi historia no es una historia excepcional, que es una historia que puede ser la misma para cada estudiante. Que sí se puede, y no es un dicho, sí se puede. Que echándole ganas, trabajando duro, creyendo y no dándose por vencidos sí se puede. Diles, por favor, que le echen ganas, que ahí estoy yo si quieren un consejo. Los ejemplos son importantes pero las acciones son más importantes”.

Por
Luis Salazar
Fecha
Septiembre 10 de 2015
Fotografía
Efraín Aldama Villa y Melody Calvillo Martínez