El ejercicio tiene un poder terapéutico

Alfredo Santalla Hernández, profesor e investigador de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, destaca los beneficios del ejercicio en el tratamiento o curación de diversas enfermedades.

   

La actividad física no sólo beneficia a los deportistas de alto rendimiento, sino que también ayuda a las personas con alguna enfermedad, mejorando su salud y calidad de vida, aseguró el doctor de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, Alfredo Santalla Hernández.

“Con el ejercicio físico consigues tratar o minimizar los daños de alguna dolencia e incluso a veces curarla, o al menos permite que la terapia posterior de farmacología haga más efecto. Pero lo mejor de todo esto, es que personas que tenían dificultad por algún padecimiento, después de un programa de entrenamiento, ya son independientes en sus actividades o al menos no disminuye mucho su capacidad funcional.

“El ejercicio tiene un poder terapéutico realmente impresionante, ya sea como terapia principal o complementaria a la farmacología. La única ‘píldora’ o ‘fármaco’ que actúa positivamente en todos los órganos es el ejercicio físico”, argumentó el especialista español en ciencias de la actividad física y del deporte.

El conferencista del XXV Congreso Internacional de la Facultad de Organización Deportiva de la UANL, señaló que la actividad física beneficia a todas las enfermedades, un ejemplo de ello son algunas afecciones como la hipertensión, el infarto al miocardio, la diabetes, el colesterol alto, las patologías respiratorias e, incluso, para la realización de trasplantes de órganos.

Santalla Hernández trabaja en un estudio con un grupo de investigadores enfocado a pacientes del Hospital “12 de Octubre”, de Madrid, en donde hacen programas de ejercicio encaminados a niños y personas de la tercera edad.

Sus rutinas están dirigidas a niños con cáncer y fibrosis quística, el adulto mayor, pacientes con hipertensión arterial pulmonar y enfermedades metabólicas del músculo, entre otros.

“Los resultados que hemos encontrado siempre suelen ser positivos, ya que los pacientes mejoran mucho. En algunas patologías mejoran la funcionalidad de su salud a nivel de cardiología, pulmonar, de sangre o músculo. En otras no mejoran tanto, pero previene que descienda mucho su capacidad, por ejemplo, en el caso de un paciente con cáncer, lo que hace el ejercicio es evitar que la quimioterapia degrade el músculo o empeore la capacidad del corazón”, detalló el ponente de la charla Actividad física y programas de entrenamiento en personas con patologías y/o condiciones especiales de salud.

Por
Eduardo Rodríguez Palacios
Fecha
Octubre 25 de 2017
Fotografía
José Luis Macías Nicanor