Mtra. Minerva Martínez Saldaña

 

Escuela Preparatoria No. 9

“Siempre se debe pensar en los alumnos, hay mucho trabajo que hacer con ellos”

Nació el 22 de noviembre de 1951 en México, D.F. Posee la Licenciatura en Química Industrial por la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL. Cuenta con la Maestría en Enseñanza de las Ciencias con especialidad en Enseñanza de la Química, así como la Maestría en Formación y Capacitación de Recursos Humanos, ambas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Es autora de varios artículos de divulgación en la revista Polifonía y Senderos, así como coautora en la revista nacional editada por el CENEVAL. Autora y coautora de múltiples materiales didácticos para el aprendizaje de la Química. Con 37 años de servicio en la Universidad Autónoma de Nuevo León, actualmente se desempeña como Subdirectora Académica en la Preparatoria 9. Recibió el nombramiento de Profesora Emérita en 2012.
 
La Mtra. Minerva Martínez Saldaña ingresó a la Universidad Autónoma de Nuevo León directamente a ejercer su labor docente: “Mi entrada a la Universidad fue porque solicité impartir clases en la Preparatoria 9. Había estado dando clases en la Facultad de Química de la Universidad de Tamaulipas, la cual está en Reynosa, y estaba cansada de ir y venir a Monterrey porque mi familia estaba aquí y era un problema transportarse. No había autobuses que salieran directos de Reynosa, todos eran de paso. Era estar horas y horas esperando un asiento libre, eso me hizo solicitar clases en Monterrey. Y de esa manera desde el 30 de enero de 1976 hasta la fecha, pertenezco a la planta docente de la Preparatoria 9. En esa época había mucha actividad política, no solamente en la Universidad sino a nivel mundial. Me tocó la lucha por la adquisición de la autonomía de la Universidad. Fue una etapa de muchos cambios”.
 
Menciona que la evolución de la enseñanza deben ir de la mano con los cambios en la sociedad y los avances tecnológicos. “El mundo está evolucionando, cambiando en todos los sentidos de manera muy rápida y con ello obligadamente la educación. No se puede enseñar a las nuevas generaciones con métodos didácticos fuera de época; las generaciones son diferentes, los estudiantes de ahora son diferentes a los de las generaciones anteriores, incluyendo a la mía. La enseñanza debe evolucionar a la par que la sociedad y la tecnología, aunque no deja de haber conocimientos que se adquieren de forma tradicional o memorística, lo cual no se puede evitar. Eso hace que los docentes deban estar capacitados y actualizados para poder cumplir con una enseñanza que satisfaga las necesidades de la sociedad”, opina.
 
Como una sorpresa califica su nombramiento como Profesora Emérita: “Para empezar, no me lo imaginaba. Representa una distinción que a la fecha no me la creo, siempre he trabajado por y para los alumnos y por mi preparatoria, y por ende para la Universidad. Ha sido una distinción muy grande, que responde a todo el trabajo académico que he desarrollado a través de mi estancia en la Universidad. El que otras personas te reconozcan el trabajo docente, de investigación, académico y como asesora que uno ha hecho con gusto a través de los años, ha sido premiado con este reconocimiento tan importante en mi vida personal y académica”.
 
“Actualmente la Universidad tiene muchos logros en todos los aspectos, es una universidad de avanzada. Me siento orgullosa de que cuando he participado en congresos, foros, simposios, etc., en universidades de otros estados, se reconoce a la Universidad de Nuevo León como una de las mejores en todos los ámbitos, ya sea por sus directrices, por su Plan de Desarrollo, por sus políticas, por sus convenios internacionales y por el trabajo que se ha estado desarrollando en la UANL a nivel superior y medio superior”, dice, para cerrar con un mensaje: “Siempre se debe de pensar en los alumnos, hay mucho trabajo que hacer con ellos. Siempre se debe apoyar a la dependencia donde uno desarrolle su trabajo docente, nunca perder esa habilidad ya que ellos son los futuros profesionistas de nuestro estado y ¿por qué no? del mundo”.
 
José Adrián Ruiz Díaz