Lic. Gilberto Rogelio Villarreal De la Garza

 

Escuela Preparatoria No. 7
 
“Es la Universidad que conquistó
el estado, está ya a nivel nacional y también al mundo”

Nació el 23 de mayo de 1936 en Ciénega de Flores, Nuevo León. Fue Maestro Normalista de 1951 a 1953, recibió la medalla “Rafael Martínez” en 1952. Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales de la UANL (1956- 1962), es Maestro Decano Fundador de la Preparatoria No. 7 (1966) y Director de la misma de 1987 a 1993, además de ser Maestro Exclusivo desde 1987. Miembro de la Honorable Junta de Gobierno desde 1994 y Presidente de 1999 a 2005. Comisionado Presidente de la Comisión de Acceso a la Información Pública de Nuevo León en octubre de 2006. Reconocido con la Medalla al Mérito Cívico “Presea Estado de Nuevo León” en 2011. Recibió el nombramiento de Profesor Emérito el 12 de septiembre de 2002.
 
Su pasión por la docencia la adquiere con el ejemplo de sus tíos, maestros distinguidos de la época; y la responsabilidad, disciplina y honestidad los hereda de su padre, Santos Villarreal Quiroga, y de su madre, Julia de la Garza Escamilla.
 
Enero de 1945 queda registrado para la familia Villarreal de la Garza, ya que su padre toma la decisión de trasladarlos a Monterrey. “Allá en Ciénega no había más estudios y el venir a Monterrey fue la mejor decisión de nuestro padre”, expresa el maestro Villarreal.
 
Al terminar la secundaria en 1951, por consejo de su maestro de química, Armando Treviño Arrambide, decide estudiar para profesor dadas sus habilidades para el manejo de la comunicación en las clases, y se inscribe en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez”, la cual termina con honores.
 
“Deseaba seguir estudiando, tenía ya asegurada una plaza de maestro y me fui a la Universidad, a lo que sigue siendo la Prepa 3, en 1954. Ahí comienza mi vida en la Universidad”, narró.
 
El Profesor Gilberto recuerda con alegría las pláticas en los jardines del Colegio Civil con el rector Raúl Rangel Frías. “Nos decía: sigan cultivándose, tenemos que hacer de nuestra Universidad una gran institución”, relató.
 
Cuando estudió Derecho, la casona donde se encontraba la facultad, en Abasolo y Diego de Monte- mayor, era un lugar que lo invitaba a reflexionar, meditar y estudiar. Y en 1958 la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales se trasladó al edificio de la nueva Ciudad Universitaria.
 
“Vimos cristalizado el sueño que nos platicaba el rector Rangel Frías, de conjuntar en una sola área la Universidad, fue el Presidente Adolfo Ruiz Cortines quien dona las cien hectáreas donde hoy está la Universidad”, contó el emérito.
En septiembre de 1966 se funda la Preparatoria 7, su mayor orgullo, y el puesto de prefecto es la base para cimentar la historia como docente en esta dependencia universitaria. “Nace con el proyecto educativo del Lic. Rogelio Villarreal Garza y con el impulso de Don Eduardo Elizondo como rector, quien pide formarla con un toque pedagógico. Se rodeó de profesores y universitarios magníficos, con un plan de estudios muy riguroso y alentador; con mucho futuro”, explicó.
 
Para el maestro Gilberto, ser nombrado Profesor Emérito por parte de la UANL es una gran satisfacción y manifiesta: “Ha sido un orgullo que porto con mucha gallardía, venía de mis amigos universitarios porque fue dedicación y pasión realizadas a todas mis actividades”.
 
En su autodefinición, Gilberto Villarreal sigue siendo un estudiante permanente de la Universidad. Aprende cosas nuevas todos los días y su vida se ve fortalecida al ser testigo de los acontecimientos de nuestra Institución desde hace más de 60 años.
 
También dice estar comprometido en apoyar a la Universidad y garantiza que los organismos dirigidos por universitarios son los que se integran fácilmente y hacen buenos equipos.
 
“Todos los nuevoleoneses debemos sentirnos muy orgullosos de nuestra Universidad, porque con- quistó al estado y está ya entre las de mejor nivel, nacional e internacionalmente”, concluye el Lic. Villarreal de la Garza.
 
Norberto Coronado Guerrero