Lic. Enedelia Reynaga Valdés

 

Escuela Preparatoria Técnica Médica

“Mi compromiso es con la Institución y mis compañeros, pero principalmente con mis alumnos”

Nació el 21 de mayo de 1950 en Monclova, Coahuila. Egresada de la Licenciatura en Psicología y de la Maestría en Psicología Social en la Facultad de Psicología de la UANL, es una de las fundadoras de la Escuela y Preparatoria Técnica Médica, donde ha sido Coordinadora del Colegio de Español y Jefa de Etimologías Latinas y Griegas. Ha recibido los reconocimientos por el trabajo académico realizado durante 10, 15, 20, 25, 30 y 35 años al servicio de la Escuela y Preparatoria Técnica Médica, así como en dos ocasiones el Reconocimiento a la Excelencia Académica. En 2011 fue nombrada Profesora Emérita.
 
Llega apresurada a la cita, debía dar previamente los resultados finales a sus alumnos y eso era su principal preocupación. “Siempre, primero ellos, están en una edad muy importante y es fundamental trabajar con ellos”, dice antes de iniciar la entrevista.
 
Detrás de ese rostro adusto y serio, aparece una mujer sonriente, de trato amable, que nos muestra su profesionalismo y dedicación. Se toma su tiempo para contestar cada pregunta y sonríe, como recordando en un instante toda una vida de anécdotas y experiencias o chispazos de ellas.
 
“En 1968 ingresé a la Facultad de Psicología y egresé en 1973, formando parte de la tercera generación de alumnos. Entre 1973 y 1974 realicé el Servicio Social en la Unidad de Psiquiatría. En septiembre de 1974 inició la Preparatoria Técnica Médica y soy de las primeras maestras que comenzaron a dar clases. Solamente el profesor Efrén García —que fue director— y yo somos los únicos maestros que quedamos trabajando actualmente de esa generación de fundadores. Tengo 38 años impartiendo clase frente a grupo”, comenta al narrar las circunstancias en las que tomó el camino de la enseñanza.
 
Evoca sus inicios: “Cuando se fundó la Preparatoria Técnica Médica en 1974, estábamos ubicados en el segundo piso de la Facultad de Enfermería, en la esquina de Calzada Madero y Gonzalitos. Ahí estuvimos 5 años. Pero crecimos en forma exponencial y fuimos a hablar con el Dr. Todd, entonces rector, para solicitarle otra área, hasta que se encontró un lugar en Colinas de San Jerónimo. Lo interesante de este lugar es que cuando nos cambiamos era un camino de terracería que empezaba en Gonzalitos, frente a Julio Cepeda, lo demás era monte y brechas y transitaban pocos vehículos. Efrén García, como director de la Preparatoria, habló con los dueños de las rutas 4 y 70 para que llegaran hasta acá, daban la vuelta en la esquina y se regresaban. Poco a poco se fue haciendo el camino más largo, se pavimentó y fue factor de crecimiento urbano para el sector”.
 
“Recuerdo que cada preparatoria tenía su propio plan de estudios. El Dr. Alfredo Piñeyro propuso las clases de Etimologías I y II, el Taller de Redacción y el Taller de Lecturas Literarias I y II. Su aporte como rector fue uniformar los planes de estudio de las preparatorias estándar y técnicas. Además, sólo existían dos turnos: el matutino y el vespertino, y se implementó el turno nocturno. Llegué a tener 70 alumnos en un solo salón, se inscribían muchos alumnos, era la época de Echeverría”, agrega.
 
De los muchos momentos importantes que recuerda en su carrera docente, comparte algunos que fueron especiales: “Recuerdo el primero que fue la fundación de nuestra preparatoria, en el segundo piso de Enfermería, en 1974. Como significativo, también recuerdo el cambio de nuestras instalaciones a Colinas de San Jerónimo; ese día nació mi primer hijo y no pude estar presente en ese momento, pero el Dr. Piñeyro me mandó un hermoso ramo de flores. Esto ocurrió en 1979. Honestamente, los doctores Piñeyro, Todd y Moreira, cada uno nos brindó su apoyo para el crecimiento de esta Preparatoria”.
 
La Lic. Reynaga cuenta cómo percibió su nombramiento como Profesora Emérita: “Fue sorpresivo, no me lo esperaba, no lo andaba buscando y significa un gran compromiso, pues inevitablemente te ven como modelo a seguir y hay más miradas puestas en ti, sin embargo yo sigo igual, haciendo lo mismo, pues mi compromiso es con la Institución y mis compañeros, pero principalmente con mis alumnos”.
 
“De los cambios que veo, en las materias médicas su conocimiento era en forma memorística, actual- mente se hace en forma más razonada, a través de la lectura de textos y la experiencia que toman los muchachos en su estancia en prácticas profesionales, más lo que les imparten los maestros. Los muchachos visitan nosocomios como el Hospital Universitario, el Hospital Metropolitano, el Muguerza, el San José, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el ISSSTE, el DIF y otras instituciones médicas. Ellos ayudan y fortalecen el área de salud en el estado”, externa acerca de la evolución en la enseñanza de la medicina.
 
La UANL de los tiempos actuales es para ella una Institución de oportunidades: “Me ha tocado ver a varios rectores preocupados por el crecimiento académico de la Universidad y veo que con el Dr. Ancer este crecimiento se ha acelerado. Para nosotros es muy favorecedor que sea médico y que pertenezca al área de la salud, nos hemos visto beneficiados con todos los servicios pero también el compromiso de nosotros como maestros ha aumentado. También observo que hay más oportunidades para los egresados, hay bolsas de trabajo internamente en la preparatoria, unos van al área laboral y otros continúan con sus estudios en otras facultades. Lo interesante es que muchos egresados viven con el título que aquí obtienen y son técnicos toda su vida”.
 
Como mensaje para los jóvenes universitarios, señala: “Algo muy básico: que aprovechen las oportunidades que les brinda la Universidad, que aprovechen sus áreas de estudio, sus bibliotecas y bibliografía, que aprendan idiomas, computación, que aprovechen las becas y las opciones de trabajo y que continúen engrandeciendo su área académica porque siempre hay algo nuevo que aprender y en la Universidad, parece interminable. Con los muchachos me gusta trabajar en su autoestima y siempre les digo que no vean hacia abajo, que siempre vean al frente y hacia arriba. Yo en verdad los aprecio y trato de transmitirles ese afecto, cuidado e interés por otro ser humano, en eso se basa la medicina”.
 
Reyna Ramírez Vázquez