Ing. Jaime César Vallejo Salinas

 

Escuela Preparatoria No. 16
 
“Los que están en la Universidad son privilegiados”

Nació el 20 de septiembre de 1948 en Monterrey, Nuevo León. Egresó como Ingeniero Mecánico Administrador de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en donde también realizó su maestría en Ciencias de la Administración con especialidad en Relaciones Industriales. Fue director de la Preparatoria 16 en dos ocasiones. Tiene una antigüedad de 38 años de servicio en nuestra Máxima Casa de Estudios. Actualmente es Director General de Deportes. Recibió el reconocimiento de Maestro Emérito de la UANL el 13 de septiembre de 2013.
 
El Ing. Jaime César Vallejo Salinas se dedicó a la música antes de llegar a la Universidad, e incluso durante sus estudios la siguió practicando para pagarlos. Con el paso del tiempo juntó y se compró su primer carro. El arte de las melodías fue su fiel compañero por muchos años. “Lo que me daba de comer en aquel entonces era la música. Me dio para poder estudiar, para mi primer traje y para mi primer carro”, comenta.
 
Sus inicios en la Universidad fueron como estudiante de la preparatoria 2 en el periodo 1966-1968, pasando a la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica durante el ciclo 1968-1973, tiempos en el que el campus, considera el emérito, estaban llenos de muchos conflictos.
 
“Era una Universidad en donde cada día había noticias de situaciones de orden político. Pero no nada más ligeramente, sino también de tipo extremo en la política universitaria, que afortunadamente con la autonomía de nuestra Universidad se fueron aminorando”.
 
Considera que el perfil del universitario ha cambiado, pues se ha especializado más, atendiendo aspectos que anteriormente no se tocaban, como por ejemplo el de acompañamiento, de tutorial.
 
Uno de los momentos más memorables para el Director General de Deportes fue cuando estuvo al frente de la Preparatoria 16 como director, en el periodo 1981-1987, y 1993-1999.
 
Define lo que para él representa el recibir el reconocimiento de Profesor Emérito: “Es la cereza que le faltaba al pastel. Yo siento que esto me ha llenado de mucha satisfacción”.
 
Recuerda a las personas que lo marcaron en sus 38 años de servicio. “De los primeros que me enseñaron, de los principios, fue el doctor Alfredo Piñeyro López. Él fue el primer rector con quien tuve la oportunidad de trabajar. Lo más importante de él fue la puntualidad. Fue un rector que siempre tuvo un gran respeto por el tiempo de los demás. Esa era una virtud que tenía y que me dejó como herencia y que hoy lo sigo practicando”, indica.
 
Pide a los estudiantes que sientan orgullo de ser universitarios y “Que lleven los colores pintados de su Universidad. Esta Universidad ya es punta de lanza, no nada más en el aspecto de investigación, también en el deportivo, que es mi responsabilidad. Los que están en la Universidad son privilegiados”.
 
Félix Bernardo Córdoba Chávez